Con fascinantes vocales suaves y un dream pop verdaderamente "dreamy", Kelly Truong, también conocida como 'kelz', eleva sus propios estándares con su segundo álbum, 'A Sweet Passerby'.
Publicado el 24 de julio, este álbum de 11 pistas nos ofrece la introspección pintoresca de kelz, una que está poblada de beats vibrantes y pulidos que mantienen la atmósfera sin quitarle lugar a las propias melodías que ella ha interpretado en una voz casi arrulladora, con letras que nos hablan de anhelo y crecimiento personal. Algunos temas, como 'Memory', utilizan el elemento líricos por su deslumbrante efecto sonoro como complemento al ritmo, mientras que otros, como 'Rendezvous', transmiten un mensaje más claro e inconfundible. A lo largo del álbum hay un significado mayor que se mantiene constante, uno tan particular que parece compartirse incluso entre las diferentes pistas de una forma que te hace cuestionar si acaso el sujeto al que se dirige podría ser siempre la misma persona: ¿un amante con el que se tiene una relación ambivalente? ¿Un familiar perdido?
"I don’t know when I’m gonna die
But I’m here looking in the eye
And it’s you and me in disguise
I don’t know, but I’m gonna try"
En un momento dado, mientras tomaba notas con el álbum en loop, me quedé atrapada en un bucle de palabras cuales quería evitar para no caer a lo redundante o a los clichés, pero me di cuenta de que- lo que quería explicar no era una ensalada de adjetivos sobre el sonido, sino una experiencia recordada: los distintos viajes en autobús para ver a un ser amado, pensando en las cosas que se podrían haber dicho, las cosas que se quisieran decir en el futuro y cómo después de todo, resto del día sigue siendo una sorpresa. Y esto mismo lo traduciría como una sensación de enriquecerse con las experiencias propias y, a través de ellas mismas, actuar de forma diferente en el futuro. Es en ese sentido que creo que Kelz también desarrolló este álbum, alzando su propio éstandar y mirando al futuro desde una maestría increíble que crea una divertida retrospectiva al compararse con uno de sus sencillos anteriores de título similar, "Passerby". Pero debo decir que, en realidad, no solo se nota que un estandar se ha elevado para ella misma; ya que al volver a escuchar a otros artistas emergentes para presentar en este sitio, sentí que faltaba algo, algo que la exposición sonora de Kelz logra de forma natural y te abraza.

Apenas cuatro canciones de A Sweet Passerby, 'Memory' se me quedó grabada en la mente como una favorita personal, y es por eso la menciono por segunda vez en esta reseña. Quizás sea una mera cuestión de gustos, pero creo realmente admirable cómo se entrelazan las diferentes melodías para alcanzar un clímax increíble al segundo minuto. Su voz crea una atmósfera, pero a su vez, con otra lírica, crea una presencia imponente, para luego dar paso a la guitarra y los sintetizadores. Es una canción maravillosamente diseñada que me recuerda a los grandes lanzamientos electrónicos de los 2000 que moldearon mi gusto musical (así que sí, probablemente mi juicio esta sesgado).
Me llamó la atención que en la segunda mitad del álbum podemos escuchar dos canciones que sirven de introducción a las sucbsecuentes: la primera, 'Pink Bike', que por sí sola funciona perfectamente como un interludio e introducción a 'Falling Behind', como cereza del pastel. Sin embargo, 'Snow' captó mi atención porque casi exclusivamente puede preceder a 'I'm Sorry', y esto se ve reforzado por el hecho de que el videoclip oficial incluye (sin mencionarse) a 'Snow' al principio de la canción. Esto me generó un dilema sobre cuál es la forma "correcta" de escuchar ambas pistas, ya que la primera no puede existir sin la segunda. Pero entiendo que Kelz quisiera captar la atención de inmediato al reproducir 'I'm Sorry' individualmente, ¿quizás como algo comparable a una versión para radio? Me fascinó de cualquier modo.
¡Y así es! Kelz no solo creó un álbum maravilloso, sino que también nos deleitó con no uno, sino tres videoclips muy bien producidos: 'Sweet Escape', 'Breathe' y, como ya mencioné brevemente, 'I'm Sorry', cada uno con su propio videoclip. Tengo alta recomendación para ellos, ya que reflejan el mismo nivel de calidad de producción y la misma atmósfera general que busca el álbum: personal, íntima, pero a la vez con un anhelo de un discurso público, embellecido con tomas y colores naturales que simplemente reflejan: así es vivir.

